miércoles, 25 de abril de 2012

UNA MIRADA

Una mirada se extiende entre tú y yo. Traviesa nos acerca e ingenua nos separa. Distraída y juguetona te toca el hombro y te hace voltear, mientras acaricia mis mejillas y busca tiernamente darme un beso. Aquella mirada que incierta camina por las noches de insomnio, es la misma que hambrienta de amor se pregunta si la mirarás. Es esa mirada que yace en los ojos de dos enamorados que sobre nubes van.
Una mirada que habla, que dice mi nombre, que grita a tu oído su más profundo amor, una mirada que habita entre nosotros y de nosotros se aleja con un breve adiós. Te miro, me miras, nos besamos en el vacío de nuestros labios, suspendidos en la inmovilidad de vernos frente a frente. Con la mirada recorremos nuestras almas de arriba a abajo, de adentro a afuera, nos vamos conociendo. Ese anhelo por la verdad, por el amor, por la confianza, nos toma de los ojos y andamos cautivos libremente.
Esa novena sinfonía, canción de la alegría, que sincera recorre nuestra piel al mar. Esa inocencia, esa indecencia, esa perpetuidad hecha pregunta; tú, me amarás? Una mirada, expresión altiva ebria de pureza, vacía de soberbia llena de humildad. Esa mirada, una mirada, esa atracción de nuestras almas que arremolinada, se esconde en un silencio entre tú y yo.
                                                                                                                                                                         D.Della



No hay comentarios:

Publicar un comentario